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lunes, 15 de febrero de 2010

Dos días para San Valentín.

Luego de haber pasado casi toda la tarde con Gisela, llegué a mi oficina y me quedé trabajando hasta altas horas de la madrugada…
A la mañana siguiente fui al gimnasio y tuve que afrontar la realidad, llegué y me crucé con Karina, quien me saludó con un abraso y cuando nadie nos vio me dio un beso en el cuello mientras que me abrasaba y susurró algunas cosas en mi oído. Seguí caminando y llegué a las máquinas de cardio y en una de esas fajas se encontraba Gisela, ella me llamó con el dedo y me señaló la máquina de su costado. Me encogí de hombros y fui allí, pasé antes por su máquina y cuando iba a darle un beso en el cachete, me movió la cara y me besó los labios.
El entrenador me quedó mirando, muchas de las personas me quedaron mirando y comenzaron a comentar el acto. Solo me quedó subir a la faja y comenzar a correr. Después de mis 20 min de cardio pasé a realizar mi rutina, Karina se dirige hacia mi completamente indignada, y me dice que la siga hacia una zona del gimnasio donde no va mucha gente, cuando llegamos allí me increpó el beso que me había dado Gisela. Muy alegremente le dije y que tiene que ver tú tienes marido, ella bajó la cabeza y me dijo que si la iba a cambiar… guardé un poco de silencio y le dije amar es compartir ¿no?, se rió y me dijo que está bien, siempre y cuando no baje mi rendimiento, me dio una toqueteada, un pico y se fue.
Terminé mi rutina, me duché y cuando salí de los baños estaba Gisela, me dijo que quería pasar el día conmigo y que por eso estaba elegantemente vestida para acompañarme a mi oficina, no me quedó nada más que aceptar. Salimos del gimnasio y me agarró la mano, caminamos unas cuadras agarrados de la mano y me sentía, tonto, idiota, fuera de foco y forzado. Tomamos un taxi y nos dirigimos rumbo a la oficina. Saqué el nextel y comencé a llamar a todas las personas con las cuales teníamos alguna conversación pendiente, llegué a la oficina, pasamos a mi privado e hice lo mismo. A la hora de almuerzo Gisela me preguntó si todos mis días eran así, le contesté que sí y sobretodo hoy ya que es el fin de semana y tengo que dejar todo listo. Se aburrió y se puso a chatear en su notebook.
A eso de las 6 pm recibí una llamada de Mónica, me dijo que quería hablar conmigo y que pase por ella a las 900 pm por la Alianza Francesa. Le dije a Gisela que tenía una reunión y me dijo que me acompañaba, le dije que no podía y se puso triste, me dijo si luego la pasaba viendo por su casa, a lo que contesté: ¡Me estás asfixiando!, me miró con ojos tristes, pidió disculpas y me pidió que llame un taxi. Le dije que no era necesario que yo la llevaba, el sentimiento de culpa era enorme, le tomé la mano le di un beso y la llevé a su casa, me preguntó si el sábado íbamos a recibir las 12 juntos y celebrar nuestro primer día de San Valentín juntos, solo le contesté que ya se vería.

p.p. de verdad creo que cometí un grave error en meterme con esta niña...

jueves, 11 de febrero de 2010

Qué tal almuerzo y qué rico postre!

Cómo comenté el blog anterior, hoy almorcé con Gisela, pasó por mi oficina y a la una en punto y fuimos a almorzar a un restaurante medio “ficho” de Gastón.
Eran más o menos 12:45 cuando me llama Gisela, con una voz tímida me dice que estaba fuera de mi oficina esperándome. Le dije que suba y luego nos íbamos. Ella subió, le abrió la puerta la secretaria y la hizo pasar a mi privado. Cuando me saludó la noté nerviosa, estaba vestida linda, tenía un vestido floreado, unas sandalias y el cabello ligeramente amarrado y unos lentes morados que iban con su ajuar. Se sentó frente a mí, me felicitó por mi oficina, se paró y fue hacia mi sitio vio mi pantalla y me pidió que le explicara qué es lo que normalmente hago. Allí me salvé ya que cuando abrí una ventana de internet salió el título del blog (busco affaire…), preguntó qué era eso y le contesté que era el blog de un amigo. Gracias a Dios cambié los nombres y no sabe de todas mis andadas, de lo contrario hubiese sabido la verdad.
Bueno luego de apagar mi computadora y hacer unas llamadas fuimos a almorzar. Cuando me paré vi lo pequeña que era, así mismo vi la cara de asombro por eso, me cogió del brazo y salimos caminando de la oficina así. Cuando llegamos al restaurante, sentí como voltearon a vernos todos, supongo porque Gisela tiene pinta de chibola y porque yo también y es raro que gente de nuestra edad vaya allí solos a almorzar y menos en un día laborable. Cuando caminaba Gisela, muchos de los ejecutivos la veían y se sentían envidiosos de mí, lo cual era fomentado por la sensual forma de caminar de Gisela, su pelo lacio moviéndose a su compás. Me di cuenta de todos esos detalles cuando una vez instalados ella decidió pararse a contestar su celular y salió del restaurante, cuando regresó, vi cada uno de eso detalles y simplemente me quedé pasmado.
Pedimos cada quien lo que deseaba almorzar, una botella de vino seco para acompañar el almuerzo. El vino y las amenas conversaciones acompañaron la primera parte del almuerzo. Me preguntó muchas cosas, me preguntó si tenía novia, porqué había terminado, qué clase de chicas me gustaban, que es lo que buscaba en una chica, que pasaba con Karina. Se refirió a ella muy despectivamente, “oye y esa tía alborotada te quiere levantar”; a lo cual yo solo atiné a reírme, puede ser alborotada o lo que creas pero no sabes las maravillas que hace, pensé para mí.
Servimos las copas de vino y luego vino la hora del postre, ella me dijo
- ¿qué quieres de postre?.
Me miró con una mirada lasciva, sensual y penetrante, me sentí desnudo. No podía sentirme intimidado por una mocosa así que decidí ponerla en aprietos y contestar con una pregunta… así que aplique un
- ¿qué me quieres dar de postre?
- Hay mucha gente para darte lo que quiero.
- Así, que pena entonces…
- Sí, es una pena quien sabe luego otro día.
- O más tarde.
Cuando contesté eso, se puso roja, había sido descubierta. Dios Mio las niñas hoy en día son más sexuales, quedé gratamente sorprendido por esta situación.
Finalmente pedimos helados y verla comer esos helados fue un show erótico. El vino más los helados hicieron efectos en nuestros cuerpos. Comenzamos a tocarnos las manos por debajo de la mesa, ella toco una de mis piernas y se reía, me buscaba la mirada y yo a ella, nos encontramos y escuchamos que alguien me llamó por ni nombre. El momento se vio interrumpido por este desagradable ex jefe que me llamaba, se acercó a nosotros compartimos por unos segundos su compañía hizo el ademan de sentarse a almorzar con nosotros y pedí la cuenta, le dije que ya estábamos de salida.
Al salir del restaurante, compré unos cigarros, encendí uno y caminamos por el olivar. Estábamos un tanto distantes, me senté en una banca ella seguía de frente, la tomé delicada pero fuertemente de la mano, la jalé hacia mí, hice un ademan con mi mano en una de mis piernas, ella vino se sentó en la pierna señalada, la cogí de la cabeza, incliné la mía hacia adelante y le besé el cuello, luego un lóbulo de una oreja y luego los labios. La escena estaba completa. Comenzó a sonar mi nextel del trabajo y dije a la secretaria que me sentía indispuesto que me había caído mal la comida eran ya cerca de las 230pm le dije que iba a pasar por la oficina recogiendo mi laptop más tarde. Le propuse ir a otra parte y ella aceptó y nuevamente paso lo que tenía que pasar.
Estábamos en el cuarto y recorrí centímetro a centímetro su cuerpo, poro por poro, parecía un desactivador de minas mientras el jacuzzi se llenaba, nos metimos al jacuzzi y comenzamos a jugar. Ver cómo esa cara de niña dulce se había transformado en una mujer dominante, segura de sí misma y que sabía que hacer con un hombre.
Estaba medio cansado así que mi rendimiento no fue el optimo, no obstante fue lo justo y necesario para satisfacerla. A diferencia de las mujeres maduras a las chibolas las tocas bien, sabes cómo hacerles un par de movidas y las haces explotar. Es distinto con las mujeres experimentadas.
Terminamos la faena y nos quedamos dormidos. Me despertó con un dulce beso en la nariz, me acarició los ojos y me tiré sobre ella. Me dijo que si ya estaba listo nuevamente y le dije que podía estarlo si ella se portaba bien, la guié paso a paso y fue obediente, sumisa y se entregó por completo.
Las comparaciones son odiosas, en menos de 24 horas me he acostado con dos personas, sin lugar a dudas Cupido esta flechando y yo simplemente estoy esquivando sus flechas, le caen a otras pero no a mi… la guerra está declarada, veamos por cuánto tiempo puedo seguir evadiendo los flechazos de Cupido.
p.p. faltan 3 días y aun no sé que quiero, solo sé que cualquiera de estas dos opciones me prometen un Happy ending! por lo pronto solo sé que tengo harta chamba... y me arrepiento de haber salido a almorzar...

3 días para el 14

He estado últimamente un tanto enfrascado en el trabajo, mis múltiples obligaciones me han distraído del blog, del gimnasio. Resulta que ayer no pude ir al gimnasio y gratamente recibí unas llamadas.
La cosa es la siguiente estoy a tres días para la celebración del 14 y no tengo ningún plan hecho.
Durante el transcurso de estos días he estado tranquilo aunque me metí en ciertos problemas. Y bueno recibí unas llamadas y me encuentro que una de las llamadas perdidas pertenecía a Karina, eran cerca de las 6 pm y decidí llamarla.
Sonó el teléfono varias veces hasta que me contestó con su sensual voz, preguntó cómo estaba y qué estaba haciendo, le dije que estaba en mi oficina, me dijo que estaba cerca de allí y si podía ir. Contesté que sí.
Pasó por mi oficina, entró a mi privado y comenzamos a conversar, la conversación fue amena, sensual y audaz, cerca de las 8 pm decidimos ir a cenar. Fuimos a un Bar, pedimos unos piqueos y bastante trago a las 10 pm ya estábamos viéndonos con cierta complicidad, pedí la cuenta, me paré, le retiré la silla le dije que nos íbamos, ella me dijo a donde y contesté a un lugar más privado, la abracé y junté mi pelvis con la de ella, emitió un suspiro y la besé. Pagué la cuenta y dejé todo el vuelto allí. No me importaba nada en ese momento, mi otra cabeza era la que pensaba, paré un taxi le di las coordenadas, durante el viaje nos besábamos frenéticamente, hubieron ciertos toqueteos, el taxista de seguro se ganó con todo. Llegamos al Hotel, pedí una habitación, subimos por el ascensor y fueron más tórridos los besos y los abrazos. Llegamos a la habitación y no terminaba de poner el seguro a la puerta y ya estábamos desnudos, pude comprobar todas mis teorías, comprobé lo salvaje, experimentada y fiera que es en la cama, nos comprendimos de mil maravillas, parecía todo una competencia de nado sincronizado, una lucha medieval sincronizada utilizando una sola espada. La noche se llenó de lujuria, deseo y desenfreno, unas cuantas horas y después de unas batallas, cerca de las 6 am decidimos regresar a casa. Pasé dejándola por la suya y luego fui a la mía, tenía una sonrisa de oreja a oreja.
Llegué a casa y cómo es lógico hoy no fui al gimnasio. No obstante he recibido cuatro llamadas y es por eso que me animo a escribir este post.
Karina llamó, a preguntarme como he amanecido como un tono de voz totalmente irónico, me preguntó que iba a hacer este fin de semana.
Gisela, me ha llamado preocupada y consternada porque no estoy que voy al gym, muy preocupada ella me ha preguntado si me ha pasado algo malo, que no tiene con quien hablar en el gym, que me quiere ver y que viene para almorzar conmigo.
Mónica, sigue insistiendo en que pasemos este 13 y 14 juntos, que comencemos de cero y que recuperemos el tiempo perdido.
Finalmente, Marianna me ha dicho que si yo no viajo por motivos de trabajo, ella puede venir a Lima, que me extraña y que quiere darme un regalito especial (lo dijo con voz muy picara) por el día de la amistad.
Mi San Valentín tiene 4 frentes y al parecer no voy a pasarlo solo… me quedan 3 días y no sé que hacer…

p.p. me muero de sueño… pero estoy “relajado”